Hay unos dibujos en las paredes de mi barrio (y alrededores)
que siempre que me
los encuentro me sacan una sonrisa. Los fui encontrando con
el tiempo, con el caminar,
el cambiar los caminos de siempre o ir a nuevos destinos.
Por supuesto que hay
un montón, pero uno siempre tiene sus preferidos.
El otro día pase caminando frente a uno de estos dibujos que
tanto me gustan, que tanto
le agradezco al muchacho (que ni idea tengo quién
es) que se copo en alegrar la pared,
y estaba escrachado con aerosol...
hay tantas paredes vacias aun, por qué escribir sobre una ya
dibujada? por qué arruinar
un dibujo para decir nada, porque encima no se entiende lo
que dice o lo que quiso decir...
En fin, les paso la foto de tan bonito dibujo que arruinado
esta, pero que gracias a coco
y su sabiduría en el photoshop la podremos apreciar aquí.
